Grupo de apoyo al duelo

El duelo es un proceso, no es un estado

«No me quites mi duelo»

«El duelo es tan natural como llorar cuando te lastimas, dormir cuando estás cansado, comer cuando tienes hambre, estornudar cuando te pica la nariz. Es la manera en que la naturaleza sana un corazón roto. No me quites mi duelo, Lo merezco y voy a tenerlo»

Doug Manning

El duelo es el tiempo durante el cual todo lo que sentimos y hacemos nos ayuda a asumir la ausencia, la muerte o el abandono de un ser querido.

El periodo de duelo es, por tanto, natural y necesario. El duelo es un proceso de aprendizaje y adaptación emocional no solo por la muerte, sino cada vez que nos pasa algo muy doloroso y desgarrador o tenemos una experiencia en nuestra vida de pérdida o de distancia que no es revocable.

Esta muerte o este abandono, a veces se producen por una enfermedad o a veces es de golpe. Sea como sea, siempre produce dolor y por supuesto, nunca estamos preparados.

Cuando estamos ahí, es como si nosotros también muriéramos y hay partes de nosotros que ya no sentimos. Muchas veces es cuando podemos notar físicamente, el dicho de que nuestro corazón se ha roto en mil pedazos.

En una primera etapa no podemos hacer más que vivir ese dolor desgarrador. Ponemos en automático ya que no vemos más allá de un día o dos.  No podemos concentrarnos en sentir nada más que la emoción de esa pérdida. La tristeza, la rabia, la desesperanza y sobre todo la injusticia. Todo este proceso es necesario hasta que llegas a la etapa final del duelo.

Una vez aceptamos que la vida nunca volverá a ser lo que era y en comprender que la vida continua, se abre una nueva etapa y debemos entender al nuevo yo. Es cuando nos damos cuenta de que va la vida y decidimos aprovechar este regalo tan maravilloso.

Cuando perdemos a un ser querido no hay nada para evitar el dolor, pero es necesario saber diferenciar el sufrimiento del dolor. Son dos cosas diferentes. El dolor es sencillamente una sensación de nuestro cuerpo físico-emocional que nos resulta molesto en mayor o menor grado. Normalmente consiste en una experiencia dolorosa pero transitoria, cambiante, y que poco a poco se va diluyendo si la dejamos y lo permitimos.

El sufrimiento por el contrario, depende de nosotros, de dejarlo alargarse o ponerle fin por medio de la aceptación, ya que lo creamos nosotros con nuestro pensamiento cuando nos resistimos a dejarlo ir. El sufrimiento se perpetúa en el tiempo.

Cualquiera que ha pasado por una duelo sano te dirá que las heridas se acaban curando y que finalmente la vida vuelve a cobrar color.

Aunque el dolor puede que no desaparezca nunca, lo que sí desaparecerá será la angustia

La angustia y el dolor están juntos al principio del duelo, pero no son lo mismo.

El dolor permanece como nostalgia, como añoranza y por amor a la persona fallecida.

Una vez aprendemos a vivir con el dolor la angustia poco a poco irá desapareciendo.

Etapas del Duelo

Durante el proceso de duelo las personas afectadas por la muerte de alguien cercano atraviesan por diferentes fases del duelo. No siempre se producen en el mismo orden ni tienen tiempo, cada persona necesita su propio tiempo. Es muy importante respetar el ritmo de cada persona.

Negación e Incredulidad: El impacto de la pérdida provoca confusión, angustia, creer que eso no está ocurriendo todo es extraño e irreal. La noticia es tan impactante que dejamos de escuchar, de entender y de pensar. Nos bloqueamos. La negación tiene una misión. Es la de darnos tiempo para darnos cuenta de lo que ha pasado. A veces lo aceptamos rápidamente, pero con eso, lo único que hacemos es negar el dolor.

Ira y enfado: Se proyecta sobre cualquier cosa por muy irracional y sin sentido que parezca. Con el sentimiento de injusticia, aparece también el de culpa y la rabia. Pensamos que podríamos haber hecho algo más y buscamos respuestas a lo que ha pasado.

Depresión y miedo: Una vez nos damos cuenta de la situación y de que no hay nada que hacer, sentimos tristeza e incertidumbre ante la falta de futuro y un vacío profundo, en el que no sentimos nada. Aunque esta fase a veces nos la queremos saltar, es la que te lleva al punto de recuperación y de reconstrucción de tu vida. Como bien decimos, una vez allá abajo solo nos queda el ir hacia arriba.

Negociación: Esta etapa nos ayuda a ir cediendo a lo inevitable. Es una etapa en la que finalmente abrazamos la verdad de lo que ha sucedido y dejamos de resistir. Esta etapa nos ayuda a buscar ayuda si la necesitamos y de esa forma poder seguir adelante.

Aceptación: Este es el último paso del duelo. Aceptamos lo que se perdió y que no va a volver. Debemos aceptarlo, ya que lo contrario será muy difícil pasar página y continuar con nuestra vida. Para llegar aquí hemos hecho un gran trabajo personal. Finalmente reconocemos que todo es parte de la vida. Sin la vida, la muerte no existiría y es en esta fase donde ya podemos atisbar la esperanza y recordar lo que ha pasado sin que provoque dolor ni sufrimiento. Al final entendemos que la vida es un regalo y vale la pena vivirla.

Qué puedo hacer para sentirme mejor.

  • Vivir lo cotidiano. Al principio es duro y cuesta, pero es la única manera de empezar a irme acostumbrando a la nueva vida que voy a llevar a partir de ahora.
  • Dedicar más tiempo a mí misma. A pararme y reflexionar sobre el significado de mi vida, sobre cómo me gustaría llevarla a partir de ahora.
  • Respetar mi ritmo. No hay un tiempo establecido para no estar ya tan tristes y desolados, tan vacíos. Cada uno lo sentimos de forma diferente y eso debe respetarse, tanto por nuestra parte como por la de los demás.
  • Hablar y sentir. Debemos de hacerles entender a los otros nuestra necesidad de hablar y llorar sobre el ser querido que ya no está entre nosotros. Un duelo que no se habla, no se curara por mucho tiempo. Debemos de hablar de nuestro ser querido, contar cosas y experiencias que pasamos con él. Es una manera sana de lidiar con el duelo.

Somos frágiles y fuertes al mismo tiempo.

Debemos reconocer cuando podemos hacerlo solos y cuando necesitamos ayuda.

Si nosotros no podemos pasar página solos, debemos ir a un profesional, ya que nos darán unas pautas de pensamiento y comportamiento que nos ayudaran a mejorar día a día.

También hay grupos de apoyo, donde conoceremos gente que está pasando por lo mismo.

Una pena compartida es mucho más llevadera ya que podemos empatizar y hablar de nuestros sentimientos y emociones con gente afín a esas mismas emociones y sentimientos.

Hay tres grupos de apoyo y es necesario e importante el saber las diferencias entre ellos.

10 € / sesión

1- Grupos de padres y madres que han perdido a un hijo. Se dice que es la muerte más difícil de superar.

2- Grupos de pareja. Dicen que es la segunda muerte más difícil de superar.

3- Grupos de otras pérdidas.

Los grupos de apoyo nos reunimos una vez a la semana en sesiones de una hora y media.

Normalmente empezaremos hablando de cómo hemos pasado la semana y de lo que nos gustaría hablar hoy. Si nadie tiene un tema en particular, seguiremos con las sesiones previamente estructuradas por temas.

Acabaremos con unas tareas para hacer durante esa semana. Buscaremos que cambios a nuestras creencias podemos hacer. Que pautas de pensamientos y comportamientos debemos cambiar y como lo vamos a hacer.

“Solo sanamos de un dolor cuando lo padecemos plenamente”

(Marcel Proust)

Bibliografía

  • Sanar la muerte de un ser querido. Mateo Bautista – Cecilia Bazzino. Editorial San Pablo
  • El camino de las lágrimas. Jorge Bucay. Editorial: Debolsillo
  • El duelo. Cómo elaborar positivamente las pérdidas humanas. Arnaldo Pangrazzi. Editorial: San Pablo
  • Explícame que ha pasado. Guía para ayudar a los adultos a hablar de la muerte y el duelo con los niños. Fundación Mario Losantos del Campo
  • Hablemos de duelo. Manual práctico para abordar la muerte con niños y adolescentes. Incluye un apartado dedicado a la discapacidad intelectual. Fundación Mario Losantos del Campo
  • Déjame llorar. Un apoyo en la pérdida. Anji Carmelo. Editorial Taranna Edicions i Distribucions S.L.

Filmografía

Sobre la muerte de madre/padre:
  • Beginners (2011)
  • The Boys Are Back (2009)
  • Sunshine Cleaning (2009)
  • The Secret Life of Bees (2008)
  • Death at a Funeral (2007)
  • Eye of the Dolphin (2007)
  • The Savages (2007)
  • Two Weeks (2006)
  • Garden State (2005)
  • In Her Shoes (2005)
  • Big Fish (2004)
  • My Girl (1991)
Sobre la muerte de la pareja, cónyuge o amante:

The Boys Are Back (2009)

Shrink (2009)

Up (2009)

Grace is Gone (2008)

An Unfinished Life (2005)

Angel Eyes (2001)

Message in a Bottle (1999)

Shadowlands (1994)

My Life (1993)

Love Story (1971)

Sobre la muerte de un hijo:

The Other Woman (2009) – Natalie Portman

The Greatest (2009) – Pierce Brosnan, Susan Sarandon, Carey Mulligan

An Unfinished Life (2005) – Robert Redford, Jennifer Lopez

On a Clear Day (2005) – Peter Mullin, Brenda Blethyn

The Unsaid (2001) – Andy Garcia

Steel Magnolias (1989), – Sally Field, Shirley MacLaine

La habitación del hijo (2001) – Nanni Moretti

Sobre la muerte de hermanos:

Chalie St. Cloud (2010)

The Secret Life of Bees (2008)

Walk the Line (2006)

In America (2002)

Little Women (1994)

Sobre la muerte de amigos:

Catch and Release (2007)

The  Bucket List (2007)

The lockout (2007)

Mrs.  Palfrey at the Claremont (2005)

Wit  (2001)

Tuesdays with  Morrie (1999)

Four Weddings and a  Funeral (1999)

Nicholas’ Gift  (1998)

Philadelphia (1993)

Beaches (1988)

Brian’s Song (1971)

Midnight Cowboy (1969)

alexander.cristinamasip@hotmail.com

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